por Guillermo Mirecki | 30 Mar, 2026 | Confirmación Dinámicas
Mt 26, 14-25 – La libertad ante Cristo
Texto previo
El Evangelio de san Mateo presenta, en el inicio de la Pasión, una escena profundamente inquietante: uno de los Doce, elegido por Cristo, cercano a Él, decide entregarlo. No se trata de un enemigo exterior, sino de alguien que ha compartido la mesa, la palabra y la misión del Señor. La traición de Judas no es solo un episodio histórico, sino una revelación permanente sobre el misterio del pecado y de la libertad humana. La cercanía a Cristo no elimina la posibilidad de rechazarlo; al contrario, la hace más dramática.
La Iglesia ha contemplado siempre esta escena como una advertencia y como una enseñanza. El Catecismo recuerda que «Jesús llama a todos los pecadores a la conversión» (CEC, 1427), pero también que el hombre puede resistirse a la gracia. En Judas aparece esta resistencia: no falta la llamada de Cristo, falta la respuesta. Por eso, esta catequesis no es un juicio sobre un personaje del pasado, sino una pregunta directa: ¿cómo respondo yo a Cristo cuando me llama?
Estimación de duración
Duración total: 90 minutos
Introducción: 10 min
Lectura bíblica: 15 min
Desarrollo doctrinal: 25 min
Actividades: 30 min
Oración final: 10 min
Introducción para catequistas y padres
La traición de Judas no puede reducirse a una explicación psicológica o moral simplista. Es un misterio en el que se entrelazan la libertad humana y el designio salvador de Dios. Santo Tomás de Aquino enseña que Dios permite el mal para sacar de él un bien mayor («Dios permite el mal para obtener de él un bien», Suma Teológica, I, q.2, a.3), y en este caso el mal de la traición se inserta en el misterio redentor de la Cruz. Sin embargo, esto no disminuye la responsabilidad personal de Judas, que actúa libremente.
San Juan Crisóstomo advierte con fuerza que Judas «no cayó de repente, sino poco a poco» (Homilías sobre Mateo), mostrando que el pecado se introduce gradualmente cuando el corazón deja de vigilar. Esta enseñanza es clave para los jóvenes: la ruptura con Dios no suele ser un acto repentino, sino el resultado de pequeñas infidelidades acumuladas.
San Agustín profundiza aún más al señalar que «Judas seguía a Cristo con el cuerpo, pero no con el corazón» (Tratados sobre el Evangelio de Juan), indicando que la fe no consiste solo en una pertenencia externa, sino en una adhesión interior real. Esta distinción es esencial en la catequesis de Confirmación, donde los jóvenes están llamados a pasar de una fe recibida a una fe personal.
El Magisterio de la Iglesia insiste en que la libertad humana es real y que Dios no la anula. El Concilio Vaticano II enseña que «el hombre alcanza su perfección en la libre adhesión a Dios» (Gaudium et Spes, 17). Por tanto, la traición de Judas muestra el drama de una libertad mal utilizada, pero también la grandeza de esa misma libertad, capaz de responder o de rechazar.
El catequista debe ayudar a los jóvenes a comprender que esta escena no es lejana. Judas no es un personaje extraño, sino un espejo posible. La catequesis debe conducir a una toma de conciencia personal, evitando tanto el juicio superficial como la indiferencia.
Carismas a trabajar
Discernimiento, fidelidad, sinceridad interior, vigilancia espiritual, amor a la verdad, conversión continua y responsabilidad personal.

Texto principal
«Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les dijo: “¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?”. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas de plata. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo… Mientras comían, dijo: “En verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar”. Ellos, muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro: “¿Soy yo acaso, Señor?”. Él respondió: “El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ese me va a entregar”.» (Mateo 26, 14-23)
Este texto revela una tensión profunda entre la intimidad de la mesa y la ruptura interior de Judas. Mientras Cristo ofrece comunión, Judas prepara la traición. La escena muestra que el pecado puede convivir externamente con la vida religiosa, pero no puede permanecer oculto ante Dios.
Orientaciones al catequista
El catequista debe presentar la traición de Judas como un proceso interior. No se trata de un acto aislado, sino de una historia espiritual fallida. El apego al dinero («treinta monedas») indica una desordenada relación con los bienes materiales, que acaba desplazando a Dios. En este sentido, el Catecismo enseña que «el amor al dinero es la raíz de todos los males» (cf. CEC, 2536).
Además, es importante destacar el contraste entre Judas y los demás apóstoles. Todos preguntan: «¿Soy yo?». Esta pregunta es signo de humildad y de conciencia de fragilidad. Judas, en cambio, no entra en ese movimiento interior auténtico. Aquí se puede introducir la enseñanza de san Gregorio Magno, que afirma que «el pecado se agrava cuando el hombre se engaña a sí mismo» (Moralia in Iob).
La catequesis debe conducir a los युवenes a esta misma pregunta: ¿puedo yo traicionar a Cristo en mi vida cotidiana? No con un dramatismo artificial, sino con realismo espiritual: en las decisiones, en las incoherencias, en la doble vida.
Textos para profundizar
La Escritura advierte que «el espíritu está pronto, pero la carne es débil» (Mateo 26, 41), recordando la necesidad de vigilancia. San Juan Crisóstomo subraya la progresividad del pecado, san Agustín distingue entre seguimiento exterior e interior, y santo Tomás explica la relación entre libertad y gracia. El Concilio Vaticano II reafirma la dignidad de la libertad humana orientada hacia Dios, mientras el Catecismo insiste en la conversión como respuesta necesaria a la llamada divina.
Actividades
1. ¿Soy yo, Señor?
Objetivo: despertar la conciencia personal.
Microguión:
El catequista dice: “Todos preguntaron: ¿soy yo? Vamos a hacer lo mismo”. Se lee el texto en silencio. Cada joven escribe una situación concreta donde podría estar fallando a Cristo.
Consejo: evitar superficialidad, buscar concreción.
2. El proceso del pecado
Objetivo: comprender cómo se cae.
Microguión:
El catequista explica: “Judas no cayó de golpe”. Se analizan pasos: tentación, consentimiento, repetición, endurecimiento.
3. Elecciones reales
Objetivo: aplicar a la vida.
Microguión:
Debate guiado: dinero, popularidad, comodidad… ¿qué elegimos?
4. Contemplación
Objetivo: interiorizar.
Microguión:
Mirar la imagen. Silencio. Preguntas: ¿qué siente Cristo?, ¿qué siente Judas?
Conclusión
Judas enseña que se puede estar cerca de Cristo y no amarle de verdad. La fe exige una decisión interior constante.
Propósitos
Revisión de vida, confesión, fidelidad diaria.
Oraciones
Clásica: Señor, ten misericordia de mí.
Familiar: Ayúdanos a ser fieles.
Jóvenes: Jesús, no quiero traicionarte.
por Guillermo Mirecki | 30 Mar, 2026 | Primera comunión Dinámicas
La traición de Judas y el amor fiel de Jesús
Mateo 26, 14-25
Esta sesión se apoya en la imagen catequética que presenta de forma unificada varios momentos del Evangelio: el acuerdo de Judas con los sacerdotes, la Última Cena y el anuncio de Jesús sobre su traición. La escena permite a los niños comprender que Jesús sabe lo que va a suceder, que no deja de amar incluso cuando es traicionado, y que nos invita a ser fieles de verdad. Este pasaje es especialmente importante en la preparación para la Primera Comunión, porque ayuda a descubrir que en la Eucaristía recibimos a Jesús vivo, que se entrega por nosotros aun conociendo nuestra debilidad.
1. Título de la sesión
“Jesús me ama y quiere que yo sea fiel”
2. Objetivo de la sesión
Que los niños comprendan que Jesús conoce nuestro corazón, que nos ama incluso cuando fallamos, y que la Comunión es un encuentro real con Él que nos ayuda a ser fieles y a no alejarnos.
3. Edad orientativa
Niños de 7 a 10 años (preparación para la Primera Comunión).
4. Duración total orientativa
60-70 minutos.
5. Materiales
- Imagen catequética de Mateo 26, 14-25.
- Biblia.
- Cartulinas y rotuladores.
- Una vela o pequeña cruz.
6. Texto evangélico base
Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les dijo: «¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?». Ellos le asignaron treinta monedas de plata. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.
Mientras comían, dijo: «En verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar».
Y ellos, muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro: «¿Soy yo acaso, Señor?».
Él respondió: «El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va como está escrito de Él; pero, ¡ay de aquel por quien es entregado! Más le valdría no haber nacido».
(Evangelio según san Mateo 26, 14-25)
7. Introducción catequética
El catequista muestra la imagen y deja un momento de silencio. Es importante no hablar inmediatamente, sino permitir que los niños observen. Después se les invita a describir lo que ven: Jesús en el centro, los discípulos, Judas que recibe el dinero y luego se aleja.
Se puede preguntar: “¿Qué está pasando?”, “¿Quién parece estar cerca de Jesús?”, “¿Quién se aleja?”, “¿Cómo está Jesús?”. El objetivo no es que acierten todo, sino que entren en la escena.
El catequista explica que este momento ocurre poco antes de la Pasión. Jesús sabe que va a ser traicionado, pero sigue amando. Esta es la clave: Jesús no deja de amar, incluso cuando le fallan.
8. Explicación del Evangelio para niños
Judas era uno de los amigos de Jesús. Había vivido con Él, había escuchado sus palabras, pero decide venderlo por dinero. Esto es muy serio: significa preferir algo antes que a Jesús.
En la imagen vemos cómo Judas primero recibe el dinero y luego se aleja en la noche. Esto nos enseña que el pecado nos aleja de Jesús poco a poco.
Mientras tanto, Jesús está en la mesa con sus discípulos. Él sabe lo que va a pasar y lo dice con tristeza: “uno de vosotros me va a entregar”. Jesús no se enfada, no grita, no rechaza a nadie. Ama hasta el final.
También los otros discípulos se preguntan: “¿Soy yo?”. Esto es muy importante: cada uno mira su corazón. Nosotros también debemos aprender a hacerlo.
Jesús dice una frase muy seria: “¡ay de aquel por quien es entregado!”. No es una amenaza, es una advertencia llena de dolor. Jesús quiere que nadie se pierda.
En la Primera Comunión recibimos a este mismo Jesús. Por eso debemos preparar el corazón y no alejarnos de Él.
9. Desarrollo de la sesión
Actividad 1. Miramos y comprendemos (10-15 minutos)
Objetivo: Comprender la escena.
Desarrollo: Los niños describen la imagen guiados por el catequista.
Micro-guion para el catequista:
“Mirad bien la imagen… ¿Quién está en el centro?”
“¿Qué hace Judas?”
“¿Jesús parece enfadado o tranquilo?”
“¿Quién está cerca de Jesús y quién se aleja?”
Se concluye explicando: Jesús es el centro, algunos permanecen con Él y otros se alejan.
Actividad 2. Dos elecciones (15 minutos)
Objetivo: Relacionar el Evangelio con la vida.
Desarrollo: En una cartulina se dibujan dos caminos: uno hacia Jesús y otro alejándose.
Los niños aportan ejemplos concretos:
- Camino hacia Jesús: rezar, obedecer, decir la verdad.
- Alejarse: mentir, desobedecer, olvidarse de Dios.
Micro-guion:
“Judas eligió alejarse… ¿qué cosas nos alejan a nosotros?”
“¿Qué cosas nos acercan a Jesús?”
Actividad 3. Mi corazón para Jesús (15 minutos)
Objetivo: Preparar la Primera Comunión.
Desarrollo: Cada niño escribe una frase: “Jesús, quiero ser fiel en…” y añade un propósito concreto.
Micro-guion:
“Jesús viene a tu corazón en la Comunión… ¿cómo quieres recibirlo?”
“Escribe algo concreto que puedas hacer.”
Actividad 4. Lectio divina (15-20 minutos)
Texto clave: “El Hijo del hombre se va como está escrito…”
¿Qué dice el texto? Jesús anuncia la traición.
¿Qué me dice? Jesús conoce mi corazón.
¿Qué le digo? Quiero ser fiel.
¿A qué me invita? A no alejarme nunca.
Oración: “Jesús, ayúdame a ser fiel y a no apartarme de Ti.”
10. Aplicación a la Primera Comunión
La Eucaristía es el mayor regalo de Jesús. Él se queda con nosotros aunque sabe que a veces fallamos. Por eso debemos prepararnos bien: con oración, con sinceridad, con deseo de amarle.
La Comunión no es solo un día bonito: es recibir a Jesús de verdad. Y recibirle bien significa no hacer como Judas, sino permanecer con Él.
11. Orientaciones para el catequista
El centro de esta sesión no es el miedo ni el pecado, sino el amor fiel de Jesús. Judas sirve como contraste, pero no como foco principal. Es importante ayudar a los niños a comprender que todos podemos fallar, pero Jesús siempre nos invita a volver.
Conviene insistir en tres ideas claras: Jesús conoce el corazón, Jesús ama siempre, y Jesús nos da la Eucaristía para ayudarnos.
12. Orientaciones para los padres
Se recomienda hablar en casa sobre la fidelidad: cumplir lo que se promete, decir la verdad, rezar juntos. También es importante preparar el corazón para la Comunión con pequeños gestos diarios.
Los padres deben ayudar a los niños a entender que Jesús no es un símbolo, sino una presencia real que quiere quedarse en su vida.
13. Oración final
Señor Jesús,
tú me amas aunque a veces falle.
Ayúdame a no alejarme de Ti,
a ser fiel cada día
y a recibirte con amor en la Comunión.
Amén.
por Guillermo Mirecki | 30 Mar, 2026 | La Biblia
Juan 13, 21-33.36-38. Martes Santo – Semana Santa. Quien rompe la amistad con Jesús, quien se sacude de encima su «yugo ligero», no alcanza la libertad, sino que, por el contrario, se convierte en esclavo.
Después de decir esto, Jesús se estremeció y manifestó claramente: «Les aseguro que uno de ustedes me entregará». Los discípulos se miraban unos a otros, no sabiendo a quién se refería. Uno de ellos —el discípulo al que Jesús amaba— estaba reclinado muy cerca de Jesús. Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: «Pregúntale a quién se refiere». El se reclinó sobre Jesús y le preguntó: «Señor, ¿quién es?». Jesús le respondió: «Es aquel al que daré el bocado que voy a mojar en el plato». Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él. Jesús le dijo entonces: «Realiza pronto lo que tienes que hacer». Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto. Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: «Compra lo que hace falta para la fiesta», o bien que le mandaba dar algo a los pobres. Y en seguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Ya era de noche. Después que Judas salió, Jesús dijo: «Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto. Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: «A donde yo voy, ustedes no pueden venir». Simón Pedro le dijo: «Señor, ¿a dónde vas?». Jesús le respondió: «Adonde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, pero más adelante me seguirás». Pedro le preguntó: «¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti». Jesús le respondió: «¿Darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces».
Sagrada Escritura en el portal web de la Santa Sede
Lecturas
Primera lectura: Libro de Isaías, Is 49, 1-6
Salmo: Sal 71(70), 1-6.15.17
Oración introductoria
Señor, ¿estoy realmente dispuesto a dar todo por Ti? Que ingenuo soy al pensar que podría renunciar a todo por tu amor sino logro serte fiel en el día a día. Permite que esta oración me lleve a crecer en el amor, en lo ordinario del día de hoy, para que así confíe auténticamente en tu gracia y pueda entregarte todo.
Petición
Dame la sabiduría para entender, Señor, que la fidelidad no es otra cosa que la obediencia pronta a tus inspiraciones.
Meditación del Santo Padre Benedicto XVI
Lo que sucedió con Judas, para Juan, ya no es explicable psicológicamente. Ha caído bajo el dominio de otro: quien rompe la amistad con Jesús, quien se sacude de encima su «yugo ligero», no alcanza la libertad, no se hace libre, sino que, por el contrario, se convierte en esclavo de otros poderes; o más bien: el hecho de que traicione esta amistad proviene ya de la intervención de otro poder, al que ha abierto sus puertas. Y, sin embargo, la luz que se había proyectado desde Jesús en el alma de Judas no se oscureció completamente. Hay un primer paso hacia la conversión: «He pecado», dice a sus mandantes. Trata de salvar a Jesús y devuelve el dinero. Todo lo puro y grande que había recibido de Jesús seguía grabado en su alma, no podía olvidarlo. Su segunda tragedia, después de la traición, es que ya no logra creer en el perdón. Su arrepentimiento se convierte en desesperación.
Santo Padre Benedicto XVI
Jesús de Nazaret, segunda parte, p. 29
Catecismo de la Iglesia Católica, CEC
II. Los fieles cristianos laicos
897 «Por laicos se entiende aquí a todos los cristianos, excepto los miembros del orden sagrado y del estado religioso reconocido en la Iglesia. Son, pues, los cristianos que están incorporados a Cristo por el bautismo, que forman el Pueblo de Dios y que participan a su manera de las funciones de Cristo, Sacerdote, Profeta y Rey. Ellos realizan, según su condición, la misión de todo el pueblo cristiano en la Iglesia y en el mundo» (LG 31).
La vocación de los laicos
898 «Los laicos tienen como vocación propia el buscar el Reino de Dios ocupándose de las realidades temporales y ordenándolas según Dios […] A ellos de manera especial corresponde iluminar y ordenar todas las realidades temporales, a las que están estrechamente unidos, de tal manera que éstas lleguen a ser según Cristo, se desarrollen y sean para alabanza del Creador y Redentor» (LG 31).
899 La iniciativa de los cristianos laicos es particularmente necesaria cuando se trata de descubrir o de idear los medios para que las exigencias de la doctrina y de la vida cristianas impregnen las realidades sociales, políticas y económicas. Esta iniciativa es un elemento normal de la vida de la Iglesia:
«Los fieles laicos se encuentran en la línea más avanzada de la vida de la Iglesia; por ellos la Iglesia es el principio vital de la sociedad. Por tanto ellos, especialmente, deben tener conciencia, cada vez más clara, no sólo de pertenecer a la Iglesia, sino de ser la Iglesia; es decir, la comunidad de los fieles sobre la tierra bajo la guía del jefe común, el Romano Pontífice, y de los Obispos en comunión con él. Ellos son la Iglesia» (Pío XII, Discurso a los cardenales recién creados, 20 de febrero de 1946; citado por Juan Pablo II en CL 9).
900 Como todos los fieles, los laicos están encargados por Dios del apostolado en virtud del Bautismo y de la Confirmación y por eso tienen la obligación y gozan del derecho, individualmente o agrupados en asociaciones, de trabajar para que el mensaje divino de salvación sea conocido y recibido por todos los hombres y en toda la tierra; esta obligación es tanto más apremiante cuando sólo por medio de ellos los demás hombres pueden oír el Evangelio y conocer a Cristo. En las comunidades eclesiales, su acción es tan necesaria que, sin ella, el apostolado de los pastores no puede obtener en la mayoría de las veces su plena eficacia (cf. LG 33).
La participación de los laicos en la misión sacerdotal de Cristo
901 «Los laicos, consagrados a Cristo y ungidos por el Espíritu Santo, están maravillosamente llamados y preparados para producir siempre los frutos más abundantes del Espíritu. En efecto, todas sus obras, oraciones, tareas apostólicas, la vida conyugal y familiar, el trabajo diario, el descanso espiritual y corporal, si se realizan en el Espíritu, incluso las molestias de la vida, si se llevan con paciencia, todo ello se convierte en sacrificios espirituales agradables a Dios por Jesucristo (cf 1P 2, 5), que ellos ofrecen con toda piedad a Dios Padre en la celebración de la Eucaristía uniéndolos a la ofrenda del cuerpo del Señor. De esta manera, también los laicos, como adoradores que en todas partes llevan una conducta sana, consagran el mundo mismo a Dios» (LG 34; cf. LG 10).
902 De manera particular, los padres participan de la misión de santificación «impregnando de espíritu cristiano la vida conyugal y procurando la educación cristiana de los hijos» (CIC, can. 835, 4).
903 Los laicos, si tienen las cualidades requeridas, pueden ser admitidos de manera estable a los ministerios de lectores y de acólito (cf. CIC, can. 230, 1). «Donde lo aconseje la necesidad de la Iglesia y no haya ministros, pueden también los laicos, aunque no sean lectores ni acólitos, suplirles en algunas de sus funciones, es decir, ejercitar el ministerio de la palabra, presidir las oraciones litúrgicas, administrar el Bautismo y dar la sagrada Comunión, según las prescripciones del derecho» (CIC, can. 230, 3).
Su participación en la misión profética de Cristo
904 «Cristo […] realiza su función profética no sólo a través de la jerarquía […] sino también por medio de los laicos. Él los hace sus testigos y les da el sentido de la fe y la gracia de la palabra» (LG 35).
«Enseñar a alguien […] para traerlo a la fe […] es tarea de todo predicador e incluso de todo creyente (Santo Tomás de Aquino, S. Th. 3, q. 71, a.4, ad 3).
905 Los laicos cumplen también su misión profética evangelizando, con «el anuncio de Cristo comunicado con el testimonio de la vida y de la palabra». En los laicos, «esta evangelización […] adquiere una nota específica y una eficacia particular por el hecho de que se realiza en las condiciones generales de nuestro mundo» (LG 35):
«Este apostolado no consiste sólo en el testimonio de vida; el verdadero apostolado busca ocasiones para anunciar a Cristo con su palabra, tanto a los no creyentes […] como a los fieles» (AA 6; cf. AG 15).
906 Los fieles laicos que sean capaces de ello y que se formen para ello también pueden prestar su colaboración en la formación catequética (cf. CIC, can. 774, 776, 780), en la enseñanza de las ciencias sagradas (cf. CIC, can. 229), en los medios de comunicación social (cf. CIC, can 823, 1).
907 «Tienen el derecho, y a veces incluso el deber, en razón de su propio conocimiento, competencia y prestigio, de manifestar a los pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia y de manifestarla a los demás fieles, salvando siempre la integridad de la fe y de las costumbres y la reverencia hacia los pastores, habida cuenta de la utilidad común y de la dignidad de las personas» (CIC, can. 212, 3).
Su participación en la misión real de Cristo
908 Por su obediencia hasta la muerte (cf. Flp 2, 8-9), Cristo ha comunicado a sus discípulos el don de la libertad regia, «para que vencieran en sí mismos, con la apropia renuncia y una vida santa, al reino del pecado» (LG 36):
«El que somete su propio cuerpo y domina su alma, sin dejarse llevar por las pasiones es dueño de sí mismo: se puede llamar rey porque es capaz de gobernar su propia persona; es libre e independiente y no se deja cautivar por una esclavitud culpable» (San Ambrosio, Expositio psalmi CXVIII, 14, 30: PL 15, 1476).
909 «Los laicos, además, juntando también sus fuerzas, han de sanear las estructuras y las condiciones del mundo, de tal forma que, si algunas de sus costumbres incitan al pecado, todas ellas sean conformes con las normas de la justicia y favorezcan en vez de impedir la práctica de las virtudes. Obrando así, impregnarán de valores morales toda la cultura y las realizaciones humanas» (LG 36).
910 «Los seglares […] también pueden sentirse llamados o ser llamados a colaborar con sus pastores en el servicio de la comunidad eclesial, para el crecimiento y la vida de ésta, ejerciendo ministerios muy diversos según la gracia y los carismas que el Señor quiera concederles» (EN 73).
911 En la Iglesia, en el ejercicio de la potestad de régimen «los fieles laicos pueden cooperar a tenor del derecho» (CIC, can. 129, 2). Así, con su presencia en los concilios particulares (can. 443, 4), los sínodos diocesanos (can. 463, 1 y 2), los consejos pastorales (can. 511; 536); en el ejercicio de la tarea pastoral de una parroquia (can. 517, 2); la colaboración en los consejos de los asuntos económicos (can. 492, 1; 536); la participación en los tribunales eclesiásticos (can. 1421, 2), etc.
912 Los fieles han de «aprender a distinguir cuidadosamente entre los derechos y deberes que tienen como miembros de la Iglesia y los que les corresponden como miembros de la sociedad humana. Deben esforzarse en integrarlos en buena armonía, recordando que en cualquier cuestión temporal han de guiarse por la conciencia cristiana. En efecto, ninguna actividad humana, ni siquiera en los asuntos temporales, puede sustraerse a la soberanía de Dios» (LG 36).
913 «Así, todo laico, por el simple hecho de haber recibido sus dones, es a la vez testigo e instrumento vivo de la misión de la Iglesia misma `según la medida del don de Cristo'» (LG 33).
Catecismo de la Iglesia Católica
Propósito
Ante las preocupaciones y los problemas del día, decir: Jesús en ti confío.
Diálogo con Cristo
Gracias, Padre mío, por recordarme lo frágil que puede ser mi voluntad. Quiero ser tu amigo fiel que nunca llegue a desconfiar de tu misericordia. Permite que mi servicio a los demás sea humilde y generoso, que no haya nunca un interés egoísta o fines utilitaristas en mis relaciones con los demás.
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Evangelio del día en «Catholic.net»
Evangelio del día en «Evangelio del día»
Evangelio del día en «Orden de Predicadores»
Evangelio del día en «Evangeli.net»
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por Guillermo Mirecki | 29 Mar, 2026 | Primera comunión Dinámicas
Basada en Juan 13, 21-33.36-38 y en la imagen catequética
En esta escena vemos a Jesús durante la Última Cena con sus discípulos. Es un momento muy importante y también muy triste. Jesús anuncia que uno de sus amigos lo va a traicionar, y también dice a Pedro que lo negará. Aun así, Jesús sigue amando a todos. Esta catequesis ayuda a los niños a comprender que Jesús nos ama siempre, incluso cuando fallamos, y que nos invita a ser fieles, especialmente cuando lo recibimos en la Eucaristía.
1. Título de la sesión
“Jesús me ama siempre, aunque yo falle”
2. Objetivo de la sesión
Que los niños descubran el amor fiel de Jesús, comprendan la gravedad de la traición y de negar a Jesús, y aprendan a prepararse para recibirlo en la Eucaristía con un corazón sincero, fiel y arrepentido.
3. Edad orientativa
Niños de 7 a 10 años, en preparación para la Primera Comunión.
4. Duración total orientativa
60-75 minutos.
5. Materiales
- Imagen catequética
- Biblia
- Cartulinas o folios
- Lápices o rotuladores
- Una vela (opcional)
6. Texto evangélico base (adaptado)
Durante la cena, Jesús se entristeció y dijo: «Uno de vosotros me va a traicionar». Los discípulos se miraban sin saber de quién hablaba.
Jesús dio el pan a Judas. Entonces Judas salió. Y era de noche.
Pedro le dijo: «Señor, daré mi vida por ti». Jesús respondió: «¿Darás tu vida por mí? Antes de que cante el gallo, me negarás tres veces».
(Juan 13, 21-33.36-38)
7. Introducción catequética (a partir de la imagen)

El catequista muestra la imagen y deja un momento de silencio. Después pregunta:
- ¿Quién está en el centro?
- ¿Cómo está Jesús: contento o triste?
- ¿Qué está pasando en la mesa?
- ¿Quién parece que se va?
- ¿Qué dice Pedro?
Se ayuda a los niños a descubrir que es un momento serio: Jesús ama, pero algunos no responden bien.
8. Explicación sencilla del Evangelio
Jesús conoce nuestro corazón
Jesús sabe lo que hay dentro de cada persona. Sabe que Judas lo va a traicionar y que Pedro lo va a negar. Aun así, no deja de amarlos.
Judas traiciona
Judas decide alejarse de Jesús. Sale de la cena y se va. El Evangelio dice: “Y era de noche”. Eso significa que su corazón se aleja de la luz.
Pedro quiere ser fiel, pero es débil
Pedro ama a Jesús, pero confía demasiado en sí mismo. Dice que nunca fallará, pero Jesús le advierte que sí lo hará. Esto enseña a los niños que debemos ser humildes.
Jesús nunca deja de amar
Aunque Judas traiciona y Pedro niega, Jesús sigue amando. Este es el mensaje más importante: Jesús no deja de querernos.
9. Desarrollo de la sesión
Actividad 1. “¿Qué está pasando aquí?” (10-15 minutos)
Los niños describen la escena con sus palabras. El catequista guía para que entiendan que hay tres actitudes:
- Jesús: amor fiel
- Judas: traición
- Pedro: amor, pero debilidad
Se les ayuda a identificar estas actitudes en la vida diaria.
Actividad 2. “Mi corazón: luz o oscuridad” (15 minutos)
Los niños dibujan un corazón dividido en dos partes:
- Una parte con cosas buenas (amar, rezar, obedecer, ayudar)
- Otra parte con cosas malas (mentir, desobedecer, enfadarse, olvidarse de Dios)
Se explica que Jesús quiere llenar nuestro corazón de luz.
Actividad 3. “Quiero ser fiel a Jesús” (10-15 minutos)
Cada niño escribe una frase breve:
“Jesús, quiero ser fiel a Ti cuando…”
(por ejemplo: cuando me cuesta obedecer, cuando estoy con amigos, cuando tengo miedo…)
Actividad 4. Lectio divina (15-20 minutos)
¿Qué dice el texto? Jesús anuncia la traición y la negación.
¿Qué me dice Jesús? Que Él me ama siempre.
¿Qué le digo yo? “Jesús, perdóname cuando fallo”.
¿A qué me invita? A ser fiel y a confiar en Él.
Se termina con una oración en silencio.
10. Aplicación a la Primera Comunión
En la Comunión recibimos a Jesús, que nos ama siempre. Pero debemos recibirlo con un corazón sincero. No como Judas, que estaba cerca pero no amaba, ni como Pedro cuando confió solo en sí mismo. Debemos ser humildes, pedir perdón y confiar en Jesús.
La confesión y el deseo de mejorar preparan nuestro corazón para la Comunión.
11. Oración final para niños
Jesús,
Tú me amas siempre,
aunque yo a veces falle.
Perdóname cuando me alejo de Ti.
Ayúdame a ser fiel,
a confiar en Ti
y a quererte cada día más.
Quiero recibirte bien
en la Comunión.
Amén.
12. Oración en familia
Señor Jesús,
enséñanos a ser fieles a Ti.
Ayúdanos a no alejarnos nunca de tu amor.
Perdona nuestras faltas
y haznos crecer como familia cristiana.
Amén.
13. Compromiso semanal
- Decir cada día: “Jesús, ayúdame a ser fiel”
- Pedir perdón cuando se equivoquen
- Hacer un acto bueno sin que nadie lo vea
- Prepararse mejor para la Misa
14. Mensaje final
Jesús te ama siempre. Tú puedes elegir ser fiel a Él.
15. Para el catequista
No suavices demasiado este Evangelio: aquí se juega algo serio. Los niños deben entender que se puede estar cerca de Jesús y, aun así, fallar. Pero también deben salir con esperanza: Jesús perdona y levanta. Este equilibrio es clave para una buena preparación a la Primera Comunión.
por buenanueva.net | 6 Mar, 2013 | Confirmación Liturgia
La conciencia es el primero de todos los vicarios de Cristo.
Cardenal John H. Newman
Este examen es para aquellos que, amando a Cristo, no se conforman con evitar pecados graves, sino que desean amarle con todo el corazón.
Amarás a Dios sobre todas las cosas (Primer mandamiento)
No tomarás el nombre de Dios en vano (Segundo Mandamiento)
- ¿Reconozco a Dios como mi Creador, como mi Dueño, Quien me ha dado la libertad para que opte libremente por El y para que lo ame con toda mi alma, con todo mi corazón y con todas mis fuerzas?
- ¿He amado a Dios sobre TODO?.
- ¿Lo he amado sobre todas las cosas y sobre todas las personas?
- ¿Es Dios lo primero y más importante en mi vida?
- ¿A quién (que) le he dado la mayor atención?
- ¿He hecho de mi familia, trabajo, apostolados, programas, ideas u otras cosas buenas mi primer amor?
- ¿Reconozco a Dios TRINIDAD: Padre, Hijo y Espíritu Santo, Tres Personas inseparables en un solo Dios?
- ¿O busco relacionarme sólo con Jesús, porque no me gusta tanto Dios Padre?
- ¿Acepto en su totalidad el mensaje de Verdad y de Vida que Jesucristo nos dejó en su Palabra?
- ¿Reconozco la acción del Espíritu Santo en mi vida y en la vida de la Iglesia?
- ¿Me reconozco y siento hijo(a) de Dios?
- ¿Me doy cuenta del altísimo privilegio de poder llamar a Dios «Padre»?
- ¿Sé en la práctica lo que es confiar en el amor y el poder de Dios?
- ¿Le confío todo a Dios o ando haciendo las cosas por mi cuenta?
- ¿Me doy cuenta y reconozco que es Dios Quien obra en mí y que sin El nada soy?
- ¿Confío en Dios cuando todo parece ir mal?
- ¿Confío en que tanto mis capacidades, como mis limitaciones, así como las situaciones personales o familiares que me tocan vivir son parte del plan de Dios para mi santificación?
- ¿Alguna vez le he reclamado a Dios por algo que me ha sucedido a mí o a alguien?
- ¿Le he protestado a Dios?
- ¿Me recuerdo de agradecer a Dios por todo lo que me ha dado y me da, y por todas las gracias que ha dispuesto a lo largo de mi vida para mi salvación eterna?
- ¿Me doy cuenta y le he pedido perdón por las veces que he desperdiciado sus gracias y por las veces que le he dado la espalda?
- ¿He caído en superstición o algún tipo de ocultismo (brujería, hechicería, poder mental, metafísica, astrología, adivinación, cartomancia, santería, magia, fetichismo, espiritismo, satanismo) u otra práctica ajena al cristianismo?
Oración Diaria
- ¿Dedico tiempo a amar a Dios dialogando con El en la oración?
- ¿Sé alabar a Dios en la oración, agradecerle, entregarme a El, pedirle perdón … o sólo sé pedirle, proponerle y hasta exigirle?
- ¿Cómo ha sido diariamente mi tiempo personal con Dios?
- ¿Cómo ha sido diariamente mi liturgia de las horas?
- ¿Cómo ha sido diariamente mi oración familiar?
- ¿He alabado a Dios; le he dado gracias o me he quejado?
- ¿Intercedo por mi familia, grupo, Iglesia, por el mundo?
- ¿He orado con el corazón, abierto al Espíritu Santo?
- ¿Tomo tiempo para discernir?
- ¿He sabido guardar silencio en la oración o hablo sólo yo?
- ¿Sé lo que es esperar al Señor, escucharlo? ¿Lo he hecho?
- ¿Cuándo me da alguna enseñanza la guardo en mi corazón y busco profundizarla?
- ¿Incluyo a mi esposo/a (u otra persona formada y prudente) en mi discernimiento o sólo les informo?
- ¿Escucho, obedezco y respeto a los que tienen legitima autoridad sobre mí (leyes justas, jefes, etc.)?
- ¿Qué criterios tengo para determinar si algo que quiero hacer es del Espíritu Santo o es mío?
- ¿Me parece importante tener y seguir siempre esos criterios?
- ¿Uso los dones que Dios me dio para su gloria?
- ¿Estoy abierto a recibir nuevos dones según Dios disponga?
- ¿He sido legalista (haciendo solo lo necesario para cumplir) o vivo mi fe en el Espíritu entregándome con todo el corazón?
Obediencia
- ¿Busco conocer en la oración la voluntad de Dios para mi vida?
- ¿Obedezco la enseñanza del magisterio o interpreto a mi manera?
- ¿Qué motiva mi vida, la voluntad de Dios o mis propios «buenos» planes (mi voluntad)?
- ¿Le permito a Dios guiarme o le «entrego» los planes ya hechos para que los bendiga y me ayude a realizarlos?
- ¿Colaboro activamente en los planes que Dios tiene para mi vida?
- ¿Sé decirle «sí» tanto en los momentos de alegría, como en los momentos de tristeza?
- ¿Busco siempre la voluntad de Dios, no sólo evitando el pecado, sino también indagando cuáles son sus designios para mi vida?
- ¿Mis gustos, criterios, dudas, confusiones, pensamientos, actitudes y valores en qué instancias no han estado bajo el Señor?
Estudio
- ¿Estudio mi fe católica (Biblia, magisterio, Catecismo de la Iglesia Católica, Compendio del Catecismo, libros sólidos) o me contento con mi propio modo de entender a Dios?, ¿Estoy avanzando en mi formación como debo?
- ¿Qué pasos prácticos doy para formarme en la fe?
Orden y Prioridades
- ¿Mi tiempo responde a las prioridades de Dios o a las presiones de cualquier persona u ocasión para ‘quedar bien’?
- ¿Interpreto lo que hago en la perspectiva de la vida eterna?
- ¿Reflexiono sobre mi muerte?
- ¿Reflexiono sobre el juicio final?
- ¿Me preparo debidamente para la Vida Eterna o sólo pienso en la vida terrena?
- ¿Tengo prioridades claras y soy firme para vivirlas?
- ¿Pierdo el tiempo (revistas, programas, internet, etc.) que no edifican?
- ¿Tengo un horario y organizo el día con disciplina, dando tiempo a cada área con sabiduría: oración, familia, trabajo…?
- ¿En qué me he desordenado?
- ¿Me quedo en algo que me gusta sabiendo que es hora de hacer otra cosa?
- ¿Respeto el tiempo y necesidades de otros: cuando busco ayuda, en el teléfono, etc..?
- ¿Cuido la salud; tengo algún vicio, falta de ejercicio, descanso, alimentación… Me cuido demasiado?
Santificarás el día del Señor (Tercer Mandamiento)
- ¿Guardo el día del Señor para el Señor o trabajo innecesariamente ese día?
- ¿Voy a misa todos los domingos?
- ¿Voy a misa diaria si puedo?
- ¿He adorado y puesto todo mi corazón en Cristo Eucarístico que me espera en el sagrario?
- ¿Lo he amado y consolado por tanto que se le ofende?
- ¿Me preparo bien para recibir al Señor en la Eucaristía?
- ¿Le agradezco al Señor su presencia viva en la Eucaristía o tomo esto como un derecho?
La Cruz
- ¿He meditado ante la cruz? ¿busco su poder transformador y su sabiduría? ¿cómo se manifiesta en mi vida?
- ¿Pido a Dios la gracia de amar la cruz o la rechazo?
- ¿Me he salido de la voluntad de Dios por evitar la cruz?
- ¿Acepto los sufrimientos como parte de su plan de salvación para mí y para otros?
- ¿Comprendo y practico el valor redentor del sufrimiento?
- ¿Uno mi cruz a la de Cristo: problemas, enfermedades, responsabilidades, personas, mi edad, mi vocación…?
- ¿Busco la satisfacción de todas mis necesidades físicas y emocionales o sé mortificarme por amor a Jesús?
- ¿Me uno a la cruz del que sufre?
- ¿Me sacrifico para amar?
Confesión
- ¿Rechazo el pecado aunque este sea aceptable según la cultura?
- ¿He pensado o actuado ligeramente como si la rectitud de los santos es «exageración»?
- ¿He evitado la ocasión de pecado: ambientes, programas, malas amistades…?
- ¿Busco que Dios me enseñe mi pecado (también pecados viejos y olvidados)?
- ¿Le pido a Dios que me muestre cómo soy verdaderamente o prefiero verme como creo que soy?
- ¿Rechazo la verdad sobre mí cuando me la muestra o la acepto con humildad?
- ¿Reconozco y reparo con responsabilidad mis pecados y faltas o me justifico?
- ¿Cuándo me corrigen, lo agradezco, dándome cuenta que es una oportunidad para verme tal cual soy y para crecer en humildad?
- ¿Cuándo fue mi última confesión? ¿Minimicé el pecado por pena? ¿han habido cambios?
- ¿Hice una confesión completa o escondí algo?
- ¿Me confieso con frecuencia o considero que no tengo pecados?
- ¿Hay algo (hábito, herida, complejo) que el enemigo usa para su provecho?
- ¿Qué hago para permitirle a Dios que me libere?
Santa Virgen María
- ¿Me he consagrado a Ella y, si lo he hecho, vivo mi consagración plenamente? ¿Cómo?
- ¿Acepto y le agradezco su cuidado maternal? ¿Me dejo formar por ella? ¿Cómo?
- ¿Recurro a ella en oración, medito su vida?
- ¿La reconozco y venero como Madre de Dios y Madre mía?
- ¿Rezo el Rosario, como medio para aprender con Ella a imitar a su Hijo?
- ¿Aprovecho las gracias del rezo del Rosario en familia … en grupo?
Relaciones con otros
- ¿Están todas mis relaciones a la luz del Señor: amorosas, castas, sanas y sinceras?
- ¿Guardo odios o enemistades?
- ¿Sé perdonar cuando me siento ofendido? ¿O soy rencoroso y resentido?
- ¿Debo reconciliarme con alguien y no lo he hecho?
- Peleas, rivalidades, violencias, ambiciones, discordias, sectarismo, disensiones, envidias, ebriedades.
- ¿He sido fiel a los compromisos con mis hermanos y con otros? ¿Estoy creciendo en estos compromisos?
- ¿Soy confiable en el hogar, grupo, trabajo…?
- ¿Cumplo mis promesas, compromisos, guardo confidencialidad?
- ¿Busco la unidad en el Señor? (Fil. 2, 111, 1 Cor. 10, 17)
- ¿Soy servicial?
- ¿Disfruto servir por el servicio mismo y porque me hace sentir bien, o lo hago por servir a Dios en los demás?
- Al servir, ¿soy portador de Dios o de mí mismo?
- ¿Soy atento sin ser curioso?
- ¿Soy prudente en lo que hablo y como actúo?
- ¿Soy agradecido por el servicio que recibo?
- ¿Pienso primero en mí o en los demás?
- ¿Busco mi propio bien o el de los demás?
En el Hogar
Honrarás a tu padre y a tu madre (Cuarto mandamiento)
- ¿Obedezco, cuido y honro a mis padres según mi edad y sus necesidades?
- ¿Doy tiempo a la familia? ¿Cenar juntos?
- ¿Diversiones?
- ¿Hospitalidad?
- ¿Relación con hermanos?
- ¿Responsabilidad en los estudios?
- ¿Ayuda económica al hogar según necesidad?
Casados: (además de lo mencionado)
- ¿Protejo mi casa y los míos de las malas influencias del ambiente? ¿Cómo?
- ¿He manipulado con mis estados de ánimo y enfados para que se haga lo que quiero?
- ¿Permito que otros (padres, amigos) manipulen o se antepongan al matrimonio?
- ¿Honro y respeto a mi esposo/a en todo momento?
- ¿He compartido con mi esposo/a la visión para la familia?; ¿le escucho con interés?;
- ¿Le expreso amor, cariño y respeto a mi esposo/a?;
- ¿Con mis hijos?
- ¿Detecto los problemas y los enfrento con sabiduría?
- ¿Qué medidas tomo para que mi casa sea un hogar?
- ¿Soy responsable y ordenado con la economía?
- ¿Les ayudo para que puedan orar, estudiar, descansar, ir a su grupo, cumplir sus responsabilidades?
Formación de los hijos
- ¿comparto con ellos, enseño y guío?
- ¿escucho?
- ¿disciplino con sabiduría?
- ¿les doy buena educación para ser buenos cristianos?
- ¿Dejo de corregirlos o los consiento para tener su aprobación y para ser preferido y no criticado por ellos?
No matarás (Quinto Mandamiento)
- ¿De algún modo he matado o atentado contra la vida? (ej.: apoyo o participación en aborto, suicidio, conducir sin cuidado, actos irresponsables que ponen una vida en peligro, agresión, violencia, etc.)
- ¿He atentado contra la dignidad de alguien?
- ¿He inducido a alguien a pecar?
- ¿He dañado la reputación de alguien?
No cometerás actos impuros (Sexto Mandamiento)
- ¿He buscado afectividad fuera del orden del Señor?
- ¿Como distingo entre sentimentalismo y una auténtica relación de amor entre hermanos?
- ¿Me relaciono según mi estado de ánimo o lo que edifica en el amor?
- ¿Fantasías o actos impuros, conmigo mismo o con otros?
- ¿Chistes, programas, actitud seductora, inmodestia en vestir?
- ¿Obedezco el plan de Dios para la sexualidad en mi estado de vida?
No robarás (Séptimo mandamiento)
- ¿De algún modo he robado?
- ¿Descuidando o no devolviendo propiedad ajena o común?
- ¿Me aprovecho de mi puesto para beneficio personal?
- ¿Me he dejado sobornar o he sobornado?
- ¿He administrado los bienes propios o ajenos con ligereza o deshonestidad?
No levantarás falsos testimonios ni mentirás (Octavo Mandamiento)
- ¿Quién inspira mis palabras: Dios o mi ego?
- ¿He querido dar mi opinión en todo?
- ¿Digo la verdad?
- ¿He revelado secretos?
- ¿He juzgado (o chismeado)?
- ¿Me he quejado buscando conmiseración o desahogo?
- ¿He puesto mi atención a lo indebido?
- ¿He hablado lo que no edifica: chistes con groserías, hirientes a una raza, nacionalidad, etc.?
- ¿Miento para quedar bien?
Obras de Misericordia
Corporales: solidaridad con enfermos/ hambrientos/ sedientos/presos/ desnudos/ forasteros/ enterrar los muertos.
- ¿Veo a estos como hermanos por los que me entrego o estadísticas?
Espirituales: dar buen consejo/ corregir/ perdonar / consolar/ sufrir con paciencia las molestias del prójimo/ rezar por los vivos y los muertos.
- ¿Estoy atento al dolor ajeno?
- ¿Hago acepción de personas según su apariencia?
- ¿Vivo en sencillez?
- ¿Imito a Cristo que fue pobre?
- ¿soy libre de apegos materiales?
- ¿Se refleja esto en mi actitud en las compras? ¿me dejo llevar por antojos? ¿cuáles?
- ¿Coopero con las obras de la Iglesia con verdadero sacrificio y amor o doy de mis sobras?
Evangelización
- ¿Soy testimonio?
- ¿Soy sal de la tierra y luz del mundo?
- ¿Me esfuerzo de todo corazón para que Cristo sea conocido y amado por todos?
- ¿Estoy en comunión con el espíritu misionero de la Iglesia?
- ¿Llevo a mis amistades al Señor o dejo que ellas me arrastren al mundo?
- Cuando evangelizo, ¿lo hago con seguridad o como si fuera una opinión cualquiera? ¿Respondo al Espíritu o me paraliza el «qué dirán'»?
Dominio de las Emociones: Resentimientos, caprichos, impulsos, miedos…
- ¿Cuáles son mis emociones más salientes?
- ¿Las someto al Señor para encauzarlas para el bien? ¿de qué forma están afectando mi comportamiento?
- ¿Busco primero mi interés y comodidad o servir con amor?
Pecados Capitales y Virtudes Contrarias (incluye pensamientos)
Soberbia / Humildad
- ¿He sido humilde al pensar, me he comparado con otros, he tratado de llamar la atención con mi sabiduría’, mi físico, etc.?
- ¿Me reconozco pequeñito?
- ¿Desprecio a otros en mi corazón?
- ¿Me he resentido por el trato o puesto recibido?
- ¿Cual es la motivación de mis aspiraciones?
- ¿Distingo entre lo que es doctrina y lo que es mi opinión?
- ¿Soy prudente al dar mi opinión; creo que es la única; creo que sin mi presencia las cosas no van bien?
- ¿Sé distinguir lo que es mi misión o me entrometo en lo que no me corresponde?
- ¿Reconozco que no tengo razón de gloriarme sino en Cristo?
- ¿Verdaderamente atribuyo toda la gloria a Dios?
- ¿En que forma mis acciones están mezcladas con orgullo, vanidad, egoísmo, engreimiento, arrogancia?
- ¿Reconozco mis errores y pido perdón?
- ¿Puedo ayudar sin mandar?
- ¿Busco aprobación, reconocimientos, honores y alabanzas?
- ¿Hago las cosas por quedar bien?
- ¿Rechazo las humillaciones o las sé aprovechar como medio para adquirir humildad?
Avaricia / Generosidad
- ¿Estoy apegado a las cosas?
- ¿Sacrifico tiempo, dinero, para servir según el plan de Dios?
- ¿Soy generoso o egoísta con los bienes materiales?
- ¿Sé dar y darme?
- ¿Juego con el dinero?
Lujuria / Castidad (ya examinado arriba)
Ira vs. Paciencia
- ¿Soy intransigente e intolerante?
- ¿Impaciente e iracundo?
- ¿Se lidiar con las cruces, enfermedades, problemas con relaciones, trabajo, etc.?
- ¿Pierdo la paz; manifiesto mal humor cuando las cosas no son como yo espero?
- ¿Le hecho la culpa a las circunstancias? (ej. «me sacaron de quicio»)
Gula vs. Templanza
- ¿Como más de lo necesario? ¿ayuno?
- ¿Estoy adicto al alcohol, la droga, píldoras?
Envidia vs. Caridad
- ¿Siento celos por posiciones, talentos… otros grupos de la Iglesia… o me alegro cuando otros mejoran? ¿qué casos puedo pensar en que no me alegre?
- ¿Codicio o envidio los bienes o las cualidades de los demás?
- ¿Distraigo mis pensamientos en comparaciones que me llevan a la envidia?
- ¿Tengo escondidos reclamos a Dios por el bienestar o cualidades de los demás?
Pereza vs. Diligencia
- ¿Me he quedado dormido como los discípulos ante lo que Jesús me pedía?
- ¿Soy atento a cumplir mis deberes?
- ¿Qué hago para edificar mi familia y grupo?
- ¿Soy rápido a servir aún cuando no tengo ganas?
- ¿»Descanso» más de lo necesario?
- ¿Dejo las cosas para más tarde?
Bienaventuranzas (Mateo 5, 12)
- ¿He sido pobre de espíritu, libre de apegos?
- ¿Me reconozco y estoy convencido de que no soy nada ante Dios?
- ¿He sido manso, paciente, edificando con medios santos?
- ¿He llorado ante los pecados que ofenden a Dios?
- ¿Me arrepiento de mis pecados porque Dios no merece estas ofensas?
- ¿He tenido hambre y sed de justicia?
- ¿Tengo deseos de santidad?
- ¿Trato de ser santo, porque Dios me quiere santo?
- ¿He sido misericordioso, comprensivo, tolerante, magnánimo, compasivo?
- ¿He sido limpio de corazón, puro de pensamiento?
- ¿Tengo rectitud de intención o hay hipocresía en mi proceder?
- ¿Hago las cosas con pureza de intención o hay dobleces en mis acciones?
- ¿Tengo «honestidad mental»?
- ¿Trabajo por la paz, en mi persona, hogar, grupo, mundo?
- ¿Sufro con gozo al ser perseguido por causa de la justicia?
- ¿Cómo reacciono ante las criticas «injustas» o incomprensiones, desprecios, acusaciones, injusticias, ataques, calumnias, agresiones? ¿Las aprovecho como medios de purificación y santificación?
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Fuente original en el portal buenanueva.net
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por buenanueva.net | 6 Mar, 2013 | Confirmación Liturgia
La conciencia es un soplo del espíritu de Dios, que reside en nosotros.
Chesuel
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Antes de confesarme
- ¿Voy al Sacramento de la Penitencia con sincero deseo de purificación y conversión, o voy obligado por alguien o por cumplir con alguien?
- ¿He dicho deliberadamente en la confesión alguna mentira o le he omitido algún pecado mortal al sacerdote por vergüenza
- ¿Cumplí la penitencia que se me fue impuesta?
- ¿Reparé las injusticias que pude haber cometido?
- ¿Me he esforzado en corregirme de mis pecados anteriores, en tratar de no volverlos a cometer?
- ¿Me he arrepentido y confesado cuando he cometido un pecado grave?
- ¿He recibido la Sagrada Comunión en estado de pecado mortal?
Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo
Relación con Dios
- ¿Busco amar a Dios con todo mi corazón?
- ¿Trato de amarle sobre todas las cosas y personas?
- ¿Pongo a Dios primero que todo y primero que todos?
- ¿Tengo tanta preocupación por el dinero y los bienes materiales que dejo a Dios en un segundo plano o totalmente olvidado?
- ¿Vivo esta vida terrena sabiendo que hay otra Vida después de ésta o creo que al morir todo se acaba?
- ¿Dedico tiempo a amar a Dios dialogando con Él en la oración?
- ¿Sé alabar a Dios en la oración, agradecerle, entregarme a El, solicitar su perdón o sólo sé pedirle, proponerle y hasta exigirle?
- ¿Le permito a Dios guiarme o le «entrego» los planes ya hechos para que los bendiga y me ayude a realizarlos?
- ¿Alguna vez le he reclamado por algo que me ha sucedido a mí o a alguien?
- ¿Pido a Dios en los momentos de tentación?
- ¿Rechazo su voluntad?
- ¿Me he opuesto a Dios de alguna manera?
- ¿Alguna vez le he reclamado por algo que me ha sucedido a mí o a alguien?
- ¿He soportado con paciencia y serenidad los dolores y contrariedades que Dios permite para mí?
- ¿Confío en Él cuando todo parece ir mal?
- ¿Sé decirle «sí», tanto en los momentos de alegría, como en los momentos de tristeza?
- ¿Le confío todo a Dios o ando haciendo las cosas por mi cuenta?
- ¿Me doy cuenta y reconozco que es Dios quien obra en mí y que sin Él nada soy?
- ¿Confío en que tanto mis capacidades como mis limitaciones, así como las situaciones personales o familiares que me tocan vivir son parte del plan de Dios para mi santificación?
- ¿Cómo he usado mi tiempo, mis fuerzas, mis condiciones, los dones que Dios me ha dado?
- ¿Pierdo el tiempo en actividades que no edifican (revistas, televisión, Internet, etc.)?
- ¿Ignoro, rechazo o dudo acerca de las verdades de la fe?
- ¿Me comporto como cristiano en mi vida pública y privada?
- ¿Tengo recta intención en mis pensamientos y actos o tengo escondidas intenciones en mi comportamiento?
- ¿He caído en superstición o algún tipo de ocultismo (brujería, hechicería, poder mental, metafísica, astrología, adivinación, cartomancia, santería, magia, fetichismo, espiritismo –incluyendo ouija-, satanismo) u otra práctica ajena al Cristianismo?
- ¿Confío en amuletos, pirámides, cristales, etc.?
- ¿Pertenezco a sociedades secretas como la Masonería, Rosacrucismo, etc.?
Relación con el prójimo
- ¿Pienso primero en mí o en los demás?
- ¿Tengo auténtico amor por ellos?
- ¿Me preocupo por sus problemas o vivo nada más preocupado de mis asuntos?
- ¿Soy servicial?
- ¿Soy atento sin ser curioso?
- ¿Soy prudente en lo que hablo y como actúo?
- ¿Los trato como no quisiera que me trataran a mí?
- ¿Abuso de las personas utilizándolas para mis fines?
- ¿He impuesto mi voluntad a los demás contra su libertad y sus derechos?
- ¿He sido causa de pecado para alguien?
- ¿Sé perdonar cuando me siento ofendido o soy rencoroso y resentido?
- ¿Debo reconciliarme con alguien y no lo he hecho?
- ¿Cumplo mis promesas y compromisos?
- ¿Respeto el tiempo y necesidades de otros: cuando busco ayuda, en el teléfono, etc.?
- ¿He despreciado a alguien por su condición económica, social, racial, cultural o política?
- ¿Soy generoso?
- ¿Comparto mis bienes con quienes los necesitan?
No tomarás el nombre de Dios en vano
- ¿Tengo reverencia y amor por el nombre de Dios o le ofendo con juramentos falsos, blasfemias (palabras o acciones contra Él) o usando su nombre sin respeto?
- ¿He incumplido alguna promesa hecha a Dios?
- ¿He sido irreverente con la Virgen María y los Santos?
- ¿He insultado a una persona consagrada?
- ¿He rechazado o abusado de algún objeto sagrado?
- ¿He jurado hacer un mal?
- ¿Le he deseado maldad a alguna persona?
Santificar las fiestas
- ¿He faltado deliberadamente a Misa los Domingos y/o días de fiesta de la Iglesia?
- ¿Participo con atención y devoción en la Santa Misa?
- ¿He tratado de observar el Domingo como un día de familia y como día de descanso?
- ¿Guardo el día del Señor para el Señor o trabajo innecesariamente ese día?
- ¿Me adhiero firmemente a todo lo que la Iglesia me enseña y requiere?
- ¿He cumplido con el precepto de Confesión y Comunión anual?
- ¿Me confieso con frecuencia o considero que no tengo pecados?
- ¿He evitado la ocasión de pecado: ambientes, programas, personas?
- ¿Sigo las opiniones y conceptos de las mayorías, aunque esos planteamientos morales estén contra las Leyes de Dios y de la Iglesia?
- ¿He seguido tanto los errores de las mayorías que he terminado por tener una conciencia complaciente o adormecida que me impide ver mis pecados?
- ¿Pido a Dios me muestre mis pecados (también pecados viejos y olvidados)?
- ¿Le pido que me muestre cómo soy verdaderamente o prefiero verme como creo que soy?
- Cuando me muestra la verdad sobre mí -directamente o a través de otros- ¿la acepto con humildad o la rechazo?
- Cuando me corrigen, ¿lo agradezco, dándome cuenta que es una oportunidad para verme tal cual soy y para crecer en humildad?
- ¿Me preparo bien para recibir al Señor en la Eucaristía?
- ¿He observado los días de ayuno, abstinencia de carne y/o penitencia? (Ayuno y Abstinencia de carne el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Abstinencia de carne los Viernes de Cuaresma. Abstinencia de carne o Penitencia los demás Viernes del año).
- ¿He contribuido generosamente, en la medida de mis posibilidades, con las obras de Iglesia, a través de oración, trabajo y/o dinero?
Honrarás a tu padre y a tu madre
- ¿Respeto y obedezco a mis padres?
- ¿Los desprecio o no les demuestro amor?
- ¿Me avergüenzo de ellos?
- ¿Los insulto o trato con palabras irrespetuosas que los hacen sufrir?
- ¿Los he ayudado en sus necesidades espirituales y temporales?
- ¿Me ocupo por mis parientes de edad avanzada y/o enfermos o los he abandonado?
- Como cónyuge, ¿he sido fiel de corazón y de hecho?
- Como cónyuge, ¿He abandonado mis deberes para con mi esposa o mis hijos?
- Como padre/madre, ¿me he preocupado por educar cristianamente a mis hijos, además de dar buen ejemplo y de ejercer mi autoridad adecuadamente?
- ¿Trato de traer la paz a mi vida familiar?
- ¿He contribuido en medio de mi familia al bien y la alegría de los demás con mi paciencia y verdadero amor?
No matarás
- ¿He cometido homicidio o he herido a alguien físicamente?
- ¿He intentado o pensado en suicidarme?
- ¿He dado muerte a un hijo(a), haciéndome practicar un aborto o he apoyado a alguien para que se lo practique?
- ¿Me he practicado alguna mutilación como método de esterilización (ligadura de trompas, vasectomía, etc.?
- ¿He descuidado mi salud (incluye beber o fumar en exceso o utilizar drogas)?
- ¿He pecado de gula en comidas y bebidas?
- ¿Tengo afición especial por la velocidad y los riesgos, poniendo en peligro mi vida o la de otros?
- ¿He deseado que a los otros les vaya mal? ¿He maldecido?
- ¿He caído en peleas o insultos?
- ¿Me he dejado llevar por el resentimiento, el odio, la ira, los deseos de desquite y venganza?
- ¿He dicho o hecho cosas que ofenden al prójimo?
- ¿Induje a alguien al pecado?
- ¿He dado mal ejemplo o escandalicé a otros?
- ¿He causado algún daño a la reputación, el honor y los bienes de otros?
- ¿He ocasionado conflictos de separación con alguien?
- ¿He pedido perdón cuando he hecho algún daño?
- ¿He perdonado?
No cometerás actos impuros
- ¿He realizado acciones impuras con mi cuerpo o con otras personas?
- ¿Me he puesto en ocasión de cometer tales acciones?
- ¿He practicado la masturbación?
- ¿He fornicado? (actos impuros entre personas no casadas por la Iglesia)
- ¿He incurrido en prácticas homosexuales?
- ¿He mantenido mis sentidos y todo mi cuerpo en la pureza y castidad requerida según mi estado de vida?
- ¿He sido fiel a los votos de mi matrimonio en pensamiento y en acción?
- ¿He tenido alguna actividad sexual fuera de mi matrimonio?
- ¿He cometido adulterio? (actos sexuales de una persona casada con otra que no sea su cónyuge)
- ¿He usado algún método anticonceptivo o algún método de control artificial de natalidad en mi matrimonio?
- ¿Ha estado cada acto sexual de mi matrimonio abierto a la procreación?
- ¿Me distraigo en pensamientos y deseos impuros o trato de rechazarlos?
- ¿He respetado a todos los miembros del sexo opuesto, o he pensado en ellos como si fueran objetos?
- ¿He leído libros inadecuados, mirado revistas, películas o algún otro tipo de material pornográfico?
- ¿He disfrutado oyendo o contando chistes de doble sentido? Cantado o disfrutado de canciones inmorales?
- ¿Me cuido de vestir modestamente?
- ¿He incitado al pecado a otros con mi ejemplo y comportamiento, con mi falta de decencia?
No robarás
- ¿He robado lo que no es mío?
- ¿He restituido lo robado o reparado el daño de alguna manera?
- ¿He regresado lo prestado?
- ¿He dañado a voluntad algo que pertenezca a otra persona?
- ¿He malgastado mis bienes o derrochado dinero en cosas inútiles?
- ¿Hago apuestas excesivas, negándole a mi familia sus necesidades?
- ¿Pago mis deudas oportunamente?
- ¿Desperdicio el tiempo en el trabajo, en la escuela o en la casa?
- ¿Me aprovecho de mi puesto para beneficio personal?
- ¿He hecho trampa en los negocios?
- ¿Me he dejado sobornar o he sobornado?
- ¿Pago a los obreros puntualmente el salario justo?
- ¿Busco compartir lo que tengo con los necesitados?
No levantarás falsos testimonios ni mentirás
- ¿He sido fiel a la verdad?
- ¿He dicho mentiras? (decir lo que no es cierto)
- ¿He actuado alguna vez contra mi conciencia por temor?
- ¿Miento para quedar bien?
- ¿He incurrido en chismes? (contar a otra persona lo malo que dicen de ella)
- ¿He calumniado? (inventar contra otro lo que no han hecho)
- ¿He murmurado? (decir lo malo que otra persona ha hecho y que quizás no se sabía)
- ¿He dado falso testimonio? (declarar contra otro lo que no es verdad)
- ¿He juzgado a las personas? (dedicarse a opinar y pensar en contra de los demás)
- ¿Soy crítico, negativo o falto de caridad en mis pensamientos de los demás?
- ¿Mantengo secreto lo que debería ser confidencial?
- ¿He perjudicado a alguien con mentiras, calumnias o violación de algún secreto?
- ¿He caído en la hipocresía?
No consentirás pensamientos impuros
- ¿He consentido pensamientos y deseos impuros?
- ¿He causado estos pensamientos con lecturas impuras, películas, Internet, conversaciones o curiosidad?
- ¿Trato de controlar mi imaginación?
- ¿Rezo inmediatamente para desvanecer pensamientos impuros o tentaciones?
No desearás los bienes ajenos
- ¿Envidio las pertenencias o posesiones de los demás?
- ¿Siento tristeza por el bien ajeno?
- ¿Soy ambicioso y tengo un deseo exagerado de poseer bienes materiales?
- ¿Soy egoísta?
- ¿Son las posesiones materiales el propósito de mi vida?
- ¿Confío en que Dios cuida de todas mis necesidades materiales y espirituales?
Pecados Capitales y Virtudes Contrarias
1. Soberbia / Humildad
- ¿He sido humilde al pensar?
- ¿Me he comparado con otros?
- ¿He tratado de llamar la atención con mi sabiduría, mi físico, etc.?
- ¿Busco aprobación, reconocimientos, honores y alabanzas?
- ¿Hago las cosas por quedar bien?
- ¿Desprecio a otros en mi corazón?
- ¿Me he resentido por el trato o puesto recibido?
- ¿Soy prudente al dar mi opinión? ¿Creo que es la única?
- ¿Reconozco que no tengo razón de gloriarme sino en Cristo?
- ¿Verdaderamente atribuyo toda la gloria a Dios?
- ¿Consiento en pensamientos de orgullo, vanidad, egoísmo, engreimiento, arrogancia?
- ¿Están mis acciones mezcladas de tales motivaciones?
- ¿Reconozco mis errores y pido perdón?
- ¿Puedo ayudar sin mandar?
2. Avaricia / Generosidad
- ¿Estoy apegado a las cosas?
- ¿Sacrifico tiempo y dinero para servir?.
- ¿Sé dar y darme?
- ¿Soy generoso o egoísta con los bienes materiales?
3. Lujuria/ Castidad
(ya examinado en 6º y 9º Mandamientos)
4. Ira / Paciencia
- ¿Soy intransigente e intolerante? ¿Impaciente e iracundo?
- ¿Pierdo la paz y manifiesto mal humor cuando las cosas no son como yo espero?
- ¿Sé lidiar con los problemas, con relaciones, trabajo, etc. sin perder la paz?
- ¿Le echo la culpa a las circunstancias cuando pierdo el control (ej: «me sacaron de quicio») o asumo mi responsabilidad?
5. Gula / Templanza
- ¿Como más de lo necesario?
- ¿Estoy adicto al alcohol, drogas, píldoras, juego?
6. Envidia / Caridad
- ¿Envidio los bienes o las cualidades de los demás?
- ¿Distraigo mis pensamientos en comparaciones que me llevan a la envidia?
- ¿Tengo escondidos reclamos a Dios por el bienestar o cualidades de los demás?
7. Pereza / Diligencia
- ¿Cumplo con mis deberes oportunamente?
- ¿Dejo las cosas para más tarde?
- ¿Soy rápido a servir aún cuando no tenga ganas?
- ¿Descanso más de lo necesario?
- ¿Tengo pereza o desinterés por las cosas de Dios?
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Fuente original en el portal buenanueva.net
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por buenanueva.net | 6 Mar, 2013 | Confirmación Liturgia
La buena conciencia es tan alegre, que hace alegres a todas las molestias de la vida.
Fray Luis de Granada
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Al confesarme
- ¿Voy al Sacramento de la Penitencia con sincero deseo de purificación, conversión, renovación espiritual y amistad más profunda con Dios, o, por el contrario, lo considero como una carga impuesta por la Iglesia?
- ¿Callé voluntariamente algún pecado grave en alguna confesión anterior?
- ¿Cumplí la penitencia que se me fue impuesta?
- ¿Reparé las injusticias que pude haber cometido?
- ¿Me he esforzado en corregirme mis pecados anteriores, en tratar de no volverlos a cometer?
- ¿He tratado de corregir las faltas que impiden que ame a Dios y a mis hermanos?
Amar a Dios sobre todas las cosas
- ¿Trato de amar a Dios sobre todas las cosas y personas?
- ¿O me preocupo más por las cosas materiales y temporales, dejando a Dios en un segundo plano o tal vez totalmente olvidado?
- ¿Pongo a Dios primero que todo y primero que todos?
- ¿Tengo recta intención en mis pensamientos y actos o tengo escondidas intenciones en mi comportamiento?
- ¿Creo firmemente en Dios?
- ¿Creo en Jesucristo, Hijo de Dios que vino a salvarnos?
- ¿Creo en el Espíritu Santo?
- ¿En el Misterio de la Santísima Trinidad?
- ¿Me adhiero firmemente a todo lo que la Iglesia me enseña y requiere?
- ¿Tomo interés en instruirme sobre las verdades de la Fe, en leer la Palabra de Dios?
- ¿Evito programas, publicaciones, etc. que pudieran poner en peligro mi fe?
- ¿He tenido temor de dar a conocer mi fe en Dios y en la Iglesia?
- ¿Me comporto como cristiano en mi vida pública y privada?
- ¿He orado con la frecuencia necesaria?
- ¿Trato de conversar con Dios?
- ¿Pido a Dios en los momentos de tentación?
- ¿Acepto los sufrimientos que Dios permite para mí sin protestar?
- ¿Tengo reverencia y amor por el nombre de Dios o le ofendo con blasfemias, juramentos falsos o usando su nombre en vano?
- ¿He sido irreverente con la Virgen María y los Santos?
- ¿Voy a Misa los Domingos y días de fiesta de la Iglesia?
- ¿Participo con atención y devoción en la Santa Misa?
- ¿He cumplido el precepto de Confesión y Comunión anual?
- ¿Me he arrepentido y confesado cuando he cometido un pecado grave?
- ¿He recurrido a la magia, brujería, adivinación, espiritismo y otros recursos ocultistas?
- ¿Tengo tanta preocupación por el dinero y los bienes materiales que los pongo por encima de Dios?
Amaos los unos a los otros como Yo os he amado
- ¿Tengo auténtico amor por los demás o los trato como no quisiera que me trataran a mí?
- ¿Abuso de ellos utilizándolo para mis fines?
- ¿He sido causa de pecado para alguien?
- ¿He contribuido en medio de mi familia al bien y alegría de los demás con mi paciencia y mi verdadero amor?
- ¿Pienso primero en mí o en los demás?
- Como hijo(a) ¿he sido obediente, le he profesado respeto y los he ayudado en sus necesidades espirituales y temporales?
- Como padre/madre ¿me he preocupado por educar cristianamente a mis hijos, además de dar buen ejemplo y de ejercer mi autoridad adecuadamente?
- Como cónyuge ¿he sido fiel de corazón y de hecho?
- ¿Comparto mis bienes con quienes lo necesitan?
- ¿He despreciado a alguien por su condición económica, social o racial?
- ¿Realizo en mi vida la misión que acepté en mi Confirmación de dar testimonio de Cristo?
- ¿Participo en obras de apostolado y de caridad en la Iglesia, en mi Parroquia?
- ¿He ayudado de alguna manera en remediar las necesidades de la Iglesia, de los pobres y del mundo?
- ¿Oro por los problemas del mundo y de la Iglesia?
- ¿Me preocupo por los problemas de los demás, de mi comunidad, de mi país, o vivo nada más preocupado de mis asuntos?
- ¿He cumplido con mis deberes cívicos?
- ¿He cumplido mis compromisos y contratos?
- En mi trabajo ¿soy justo, honesto, trabajador, prestando mis servicios con dedicación?
- En mi trabajo ¿He dado a mis empleados el salario justo y los trato bien?
- Si tengo alguna responsabilidad de autoridad ¿la uso para provecho propio o para bien de los demás, en espíritu de servicio?
- ¿He mantenido la verdad y la fidelidad o he perjudicado a alguien con mentiras, calumnias o violación de algún secreto?
- ¿He producido algún daño a la vida, la integridad física, la reputación, el honor y los bienes de otros?
- ¿He procurado o inducido al aborto?
- ¿Odio a alguien?
- ¿He causado conflictos de separación con alguien?
- ¿He robado?
- ¿He restituido lo robado o reparado el daño de alguna manera?
- ¿He envidiado a otros o a sus bienes?
- ¿He pedido perdón cuando he hecho algún daño?
- Si he sido injuriado, ¿he perdonado o he estado dispuesto a perdonar?
- Si he sido injuriado, ¿Mantengo deseos de venganza?
Sean perfectos como su Padre es perfecto
- ¿Cuál es la dirección fundamental de mi vida?
- ¿Vivo esta vida terrena sabiendo que hay otra Vida después de ésta o creo que al morir todo se acaba?
- ¿Me aplico a avanzar en la vida espiritual con la oración, los Sacramentos, la lectura de la Palabra de Dios, la instrucción religiosa y tratando de ser cada vez mejor a los ojos de Dios?
- ¿De veras me esfuerzo en superar mis vicios, mis malas inclinaciones, mis pecados?
- ¿He pecado de gula en comidas y bebidas?
- ¿Me he drogado?
- ¿Me he opuesto a Dios de alguna manera?
- ¿He reclamado algo a Dios?
- ¿He pecado de orgullo, engreimiento, vanidad, jactancia?
- ¿He impuesto mi voluntad a los demás contra su libertad y sus derechos?
- ¿Cómo he usado mi tiempo, mis fuerzas, mis condiciones, los dones que Dios me ha dado?
- ¿He soportado con paciencia y serenidad los dolores y contrariedades que he tenido?
- ¿He ofrecido a Dios esos dolores y contrariedades?
- ¿He observado la ley de ayuno y abstinencia?
- ¿He mantenido mis sentidos y todo mi cuerpo en la pureza y castidad requerida según mi estado de vida?
- ¿He observado la ley moral dentro del Matrimonio?
- ¿He fornicado?
- ¿Me distraigo en pensamientos, deseos y acciones impuras?
- ¿He consentido en la búsqueda desordenada de placer?
- ¿Me he distraído con la pornografía?
- ¿He incitado al pecado a otros con mi ejemplo y comportamiento, con mi falta de decencia?
- ¿He caído en la hipocresía?
- ¿He actuado alguna vez contra mi conciencia por temor?
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Fuente original en el portal buenanueva.net
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por buenanueva.net | 5 Mar, 2013 | Confirmación Liturgia, Postcomunión Liturgia
Para tu examen diario: ¿he dejado pasar alguna hora, sin hablar con mi Padre Dios?… ¿He conversado con El, con amor de hijo? ¡Puedes!
San Josemaría Escrivá de Balaguer
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Examen de Conciencia para Jóvenes
Antes de confesarme
- ¿Voy al Sacramento de la Penitencia con sincero deseo de arrepentimiento y de cambiar o voy por cumplir con alguien?
- ¿He mentido deliberadamente en alguna confesión o no le he dicho algún pecado mortal al Sacerdote por vergüenza?
- ¿Me he esforzado en corregirme de mis pecados anteriores y en tratar de no volverlos a cometer?
- ¿Me he arrepentido y confesado cuando he cometido un pecado grave?
- ¿He recibido la Sagrada Comunión sin haber confesado antes algún pecado mortal, o sea, alguna falta grave contra la Ley de Dios?
Primer mandamiento: Amará a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo
Relación con Dios
- ¿Busco amar a Dios con todo mi corazón?
- ¿Pongo a Dios primero que todo en mi vida y primero que todas las personas?
- ¿Dedico tiempo a amar a Dios hablando con Él en la oración?
- ¿Pido ayuda a Dios en los momentos de tentación?
- ¿Me he opuesto a Dios de alguna manera?
- ¿Alguna vez le he reclamado por algo que me ha sucedido a mí o a alguien?
- ¿He usado bien mi tiempo, mis fuerzas, mis capacidades, los dones que Dios me ha dado?
- ¿Pierdo el tiempo en actividades que no edifican (revistas, televisión, Internet, etc.)?
- ¿He caído en superstición o algún tipo de ocultismo (brujería, hechicería, poder mental, metafísica, astrología, adivinación, lectura de las cartas, santería, magia, fetichismo, espiritismo –incluyendo ouija-, satanismo) u otra práctica ajena al Cristianismo?
- ¿Confío en amuletos, pirámides, cristales, etc.?
Relación con el prójimo
- ¿Pienso primero en mí o en los demás?
- ¿Me preocupo por sus problemas o vivo nada más preocupado de mis asuntos?
- ¿Soy servicial?
- ¿Los trato como no quisiera que me trataran a mí?
- ¿Alguien ha cometido pecado por culpa mía?
- ¿Perdono cuando me siento ofendido o soy rencoroso y resentido?
- ¿Debo hacer las paces con alguien y no lo he hecho?
- ¿Cumplo mis promesas y compromisos?
- ¿He despreciado a alguien por su condición económica, social, racial, cultural o política?
- ¿Busco compartir lo que tengo con otros quetienen menos que yo?
Segundo mandamiento: No tomarás el nombre de Dios en vano
- ¿Tengo reverencia y amor por el nombre de Dios o le ofendo con juramentos falsos, blasfemias (palabras o acciones contra Él) o usando su nombre sin respeto?
- ¿He incumplido alguna promesa hecha a Dios?
- ¿He rechazado o abusado de algún objeto sagrado?
- ¿Le he deseado maldad a alguna persona?
- ¿He jurado hacer un mal?
Tercer mandamiento: Santificarás las fiestas
- ¿He faltado deliberadamente a Misa los Domingos?
- ¿Participo con atención y devoción en la Santa Misa o estoy distraído, tal vez hasta comiendo chicle?
- ¿He cumplido con el precepto de confesarme y comulgar al menos una vez al año?
- ¿Me confieso con frecuencia (una vez al mes) o considero que no hace falta porque creo que no tengo pecados?
- ¿He evitado las situaciones que podrían llevarme a pecar: ambientes, programas, personas, Internet, revistas?
- ¿Sigo las opiniones y conceptos de los demás, aunque esos planteamientos morales estén contra las Leyes de Dios y de la Iglesia (Por ej: practicar la masturbación, tener otro tipo de actividad sexual, seguir el horóscopo, tomar en exceso)?
- ¿Acepto con humildad los consejos y correcciones de personas con buen criterio o tiendo a rebelarme?
- ¿Me preparo bien para recibir al Señor en la Eucaristía o voy a comulgar por rutina y hasta en pecado mortal?
Cuarto mandamiento: Honrarás a tu padre y a tu madre
- ¿Respeto y obedezco a mis padres?
- ¿Los desprecio o no les demuestro amor?
- ¿Me avergüenzo de ellos?
- ¿Los insulto o trato con palabras irrespetuosas que los hacen sufrir?
- ¿Los he ayudado en sus trabajos y necesidades?
- ¿He contribuido en medio de mi familia a la armonía y alegría de los demás con mi actitud o he generado conflictos por mi rebeldía?
Quinto mandamiento: No matarás
- ¿He herido a alguien físicamente?
- ¿He intentado o pensado en suicidarme?
- ¿He caído en excesos que pueden dañar mi cuerpo (beber o fumar en exceso, utilizar drogas o comer más de lo necesario)?
- ¿He caído en peleas o insultos?
- ¿Me he dejado llevar por el resentimiento, el odio, la ira, los deseos de desquite y venganza?
- ¿He dicho o hecho cosas que ofenden al prójimo?
- ¿He llevado a alguien al pecado?
- ¿He causado algún daño a la fama de otros?
- ¿He dañado las cosas de otros?
- ¿He ocasionado conflictos de separación con alguien?
- ¿He pedido perdón cuando he hecho algún daño?
- ¿He perdonado?
Sexto mandamiento: No cometerás actos impuros
Noveno mandamiento: No consentirás pensamientos ni deseos impuros
- ¿He practicado la masturbación?
- ¿He tenido alguna actividad sexual con otra persona?
- ¿He incurrido en prácticas homosexuales?
- ¿Me he puesto en situaciones que me llevan a cometer tales acciones?
- ¿Me distraigo en pensamientos y deseos impuros o trato de rechazarlos?
- ¿Me he causado estos pensamientos con lecturas impuras, películas, internet o algún otro tipo de material pornográfico?
- ¿He disfrutado oyendo o contando chistes de doble sentido; cantado o disfrutado de canciones inmorales?
- ¿Me visto modestamente?
- ¿He incitado a otros al pecado con mi ejemplo y comportamiento, con mi falta de decencia?
- ¿Rezo inmediatamente para que se vayan los pensamientos impuros y las tentaciones?
Séptimo mandamiento: No robarás
- ¿He robado algo alguna vez?
- ¿He devuelto lo robado? Si esto no ha sido posible, he reparado el daño de alguna manera?
- ¿He regresado lo prestado?
- ¿He dañado a propósito algo que pertenezca a otra persona?
- ¿Desperdicio el tiempo en la escuela o en la casa?
Octavo mandamiento: No levantarás falsos testimonios ni mentirás
- ¿He dicho mentiras? (decir lo que no es cierto)
- ¿He actuado alguna vez contra mi conciencia para ser aceptado y reconocido por mis amigos?
- ¿Miento para quedar bien?
- ¿He incurrido en chismes? (contar a otra persona lo malo que dicen de ella)
- ¿He calumniado? (inventar contra otro lo que no han hecho)
- ¿He murmurado? (decir lo malo que otra persona ha hecho y que quizás no se sabía)
- ¿He juzgado a las personas? (dedicarse a opinar y pensar en contra de los demás)
- ¿Soy crítico, negativo o falto de caridad en mis pensamientos de los demás?
- ¿Mantengo los secretos que me han confiado?
Décimo mandamiento: No desearás los bienes ajenos
- ¿Envidio las pertenencias o posesiones de los demás?
- ¿Tengo un deseo exagerado de poseer bienes materiales?
- ¿Soy egoísta?
- ¿Confío en que Dios se ocupa de todas mis necesidades aunque no lo parezca?
Pecados Capitales y Virtudes Contrarias
1. Soberbia / Humildad
- ¿Me comparo con otros?
- ¿He tratado de llamar la atención con mis conocimientos, mi físico, etc.?
- ¿Busco aprobación, reconocimientos, honores y alabanzas?
- ¿Desprecio a otros en mi corazón?
- ¿Me he resentido por el trato recibido?
- ¿Me dejo llevar por pensamientos de orgullo, de creerme gran cosa, de ser muy importante, de querer lucirme?
- ¿Reconozco mis errores y pido perdón?
2. Avaricia / Generosidad
- ¿Estoy apegado a las cosas y al dinero?
- ¿Sacrifico mi tiempo para ayudar a los demás?
- ¿Soy generoso o egoísta con lo que tengo?
3. Lujuria/Castidad
(ya examinado en el sexto y noveno mandamiento)
4. Ira / Paciencia
- ¿Soy intransigente e intolerante? ¿Impaciente e iracundo?
- ¿Me pongo de mal humor cuando las cosas no salen como yo quiero?
- ¿Le echo la culpa a otras personas o a otras cosas cuando pierdo el control (ej: «me sacaron de quicio», «fue que él me hizo tal cosa»)? ¿O asumo mi responsabilidad?
5. Gula / Templanza
- ¿Como más de lo necesario?
- ¿Estoy adicto al alcohol, drogas, juego?
6. Envidia / Caridad
- ¿Soy celoso de mis hermanos(as), compañeros, etc.?
- ¿Envidio los bienes o las cualidades de los demás?
- ¿Distraigo mis pensamientos en comparaciones que me llevan a la envidia?
- ¿Le reclamo a Dios en mi interior por el bienestar o cualidades de los demás?
7. Pereza / Diligencia
- ¿Cumplo con mis deberes estudiantiles y familiares?
- ¿Dejo las cosas para más tarde?
- ¿Descanso más de lo necesario?
- ¿Tengo pereza o desinterés por las cosas de Dios?
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Fuente original en el portal buenanueva.net
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por Archidiócesis de Milwaukee | 5 Mar, 2013 | Confirmación Liturgia
Ten sinceridad «salvaje» en el examen de conciencia; es decir, valentía: la misma con la que te miras en el espejo, para saber dónde te has herido o dónde te has manchado, o dónde están tus defectos, que has de eliminar.
San Josemaría Escrivá de Balaguer
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Este examen de conciencia para universitarios nos hace reflexionar en las relaciones con Dios, con los demás y con nosotros mismos.
Este examen de conciencia fue preparado para ayudar a los jóvenes a reflexionar en grupo y prepararse para confesión y absolución individual. Se puede usar durante una celebración comunal del Sacramento, así como en preparación para la reconciliación individual, o durante un servicio de oración penitencial. Es conveniente para usarse en retiros, así como en días de reflexión. El examen de conciencia puede ser leído en voz alta por el director del retiro, un sacerdote u otro lector mientras los participantes reflexionan en silencio.
Aunque éste examen fue escrito para uso en una celebración comunal, se puede proveer una copia a los asistentes para su preparación remota para el sacramento, para la confesión individual, separado del grupo, o bien para oración personal.
Muchos exámenes de conciencia están basados en los Diez Mandamientos, o en las Bienaventuranzas. Este Examen de Conciencia para Jóvenes de Escuela Superior nos hace reflexionar en las relaciones con Dios; los demás y con nosotros mismo. Sin embargo se puede observar que la gran parte de este examen está basado en los Diez Mandamientos y las Bienaventuranzas.
Este Examen de Conciencia fue desarrollado para la Arquidiócesis de Milwaukee por el personal de TYME OUT, Centro para el Ministerio Juvenil, y está basado en sus experiencias con jóvenes en retiros, liturgias y el sacramento de reconciliación.
La preparación para el sacramento de reconciliación frecuentemente es mal-interpretada (no se entiende). A menudo la gente considera la preparación como el hacer una lista de errores que ha hecho y no como una oportunidad de hablar de lo que inquieta o perturba sus corazones, de quiénes son y de lo que quieren cambiar en sus vidas. El sacramento de la Reconciliación nos da la oportunidad de hablar y rezar con alguien que puede ayudarnos en esta tarea.
Lo siguiente son preguntas para ayudarle a examinar su conciencia. Sé honesto. Pregúntate:
- ¿Qué hago bien?
- ¿Qué quiero cambiar en mí?
- ¿Cómo quiero que Dios me transforme?
Mi relación con Dios
¿Cómo rezo?
- Por miedo
- Por mis necesidades
- Por mis deseos personales de ganar algo
- Por mi relación personal y respeto a Dios
- No rezo
¿Cómo atiendo a Misa?
- Por costumbre
- Con resentimiento porque siento que tengo que hacerlo
- Por miedo
- Abierto a asistir, cuando tengo tiempo
- Regularmente, con respeto a la Eucaristía
- Como parte de la comunidad
- No asisto a Misa
¿Cómo usas el nombre de Dios?
- Para jurar
- Para expresar odio
- Con respeto y amor
¿De qué manera trato a la Creación de Dios?
- Respeto a otras personas sin distinción de su raza, religión o estado económico
- Considero que toda vida es sagrada, incluso la de los que no han nacido todavía
- Mal gasto los recursos naturales del mundo
- Mi relación con Dios esta separada de todo lo demás y no afecta el cómo veo o
- trato el mundo a mi alrededor
Mis relaciones con las demás personas
¿Cómo trato a mi familia?
- Les ayudo cuando me necesitan, aún cuando no me conviene
- Me burlo y ofendo a mis hermanos
- Digo a mis papás a dónde voy y con quién voy a estar
- Creo que mi familia es primero que lo demás
- Peleo o ignoro a los miembros de mi familia y no me esfuerzos hacer las paces
- Les perdono cuando me siento maltratado por ellos
¿Cómo trato la sexualidad de los demás?
- Soy grosero y me burlo de ellos
- Uso a otras personas para mis placeres del cuerpo
- Creo que si dos personas creen que se aman mutuamente, ellos pueden tener sexo
- aunque sea fuera del matrimonio
¿Cómo trato a mis maestros?
- Me porto mal o soy rudo con ellos
- No hago mis tareas
- Interrumpo en la clase
- Hago todas mis tareas y les demuestro respeto
- Me aburro y no pongo atención
¿Cómo trato a los extraños o desconocidos?
- Los engaño o les digo mentiras para conseguir lo que quiero
- Honro y cumplo con todos los compromisos que he hecho
- Soy cariñoso y cortés
- No me importan porque nunca voy a verlos otra vez
- Comparto con ellos lo que tengo
¿Cómo trato a mis amigos?
- Con amor y respeto
- Los utilizo para ganar popularidad o regalos
- Me burlo de ellos a sus espaldas
- Acepto y entiendo sus diferencias
- Los perdono cuando me hacen algo malo
- Los felicito y les doy ánimo
Mi relación conmigo mismo
¿Cómo me veo?
- Creo que soy imagen y semejanza de Dios
- Miro solamente en lo que no me gusta de mí
¿Cómo trato mí persona (cuerpo)?
Abuso de drogas, tabaco o alcohol
- No respeto mi sexualidad
- Daño físicamente mi cuerpo
- Cuido mi bienestar físico, emocional y espiritual
¿Con cuánta seriedad tomo mi educación?
- No atiendo a mis estudios
- Cumplo mis tareas
- Participo en las clases y eventos de la escuela
¿Cómo tomo mis decisiones?
- Porque todos lo hacen
- Es el camino más fácil para salir de las situaciones
- Quiero ser popular
- Mi relación con Dios me muestra que es lo correcto
Ultima Reflexión
Ya que has reflexionado en tu relación con Dios, los demás y contigo mismo, pregúntate:
- ¿Para qué busco el perdón?
- ¿Cómo quiero que Dios me transforme?
- ¿Qué confesaré a Dios para pedirle el perdón y la gracia para cambiar?
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Fuente original: Centro Juan Pablo II – Archidiócesis de Milwaukee (USA)
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